sábado, 26 de noviembre de 2011

Sócrates



Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.

Los jóvenes hoy en día son unos tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros.

La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia.

El orgullo engendra al tirano. El orgullo, cuando inútilmente ha llegado a acumular imprudencias y excesos, remontándose sobre el más alto pináculo, se precipita en un abismo de males, del que no hay posibilidad de salir.

Mi consejo es que te cases: si encuentras una buena esposa serás feliz, si no, te harás filósofo.

La única cosa que sé es saber que nada sé; y esto cabalmente me distingue de los demás filósofos, que creen saberlo todo.

Es peor cometer una injusticia que padecerla porque quien la comete se convierte en injusto y quien la padece no.

La mejor salsa es el hambre.

Sólo el conocimiento que llega desde dentro es el verdadero conocimiento.

Si lo que quieres contarme puede no ser cierto, no es bueno, ni es útil, ¿ para qué contarlo...?

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